¿Cuándo conviene realizar la primera revisión de los ojos? ¿Tenemos que esperar a notar algo? ¿A ver mal de cerca?
A partir de los 45 o 50, y sobre todo si se tiene antecedentes familiares de alguna patología.
La gente que ve bien y no lleva gafas no está habituada a revisarse los ojos y es esencial hacerlo entre los 45 y 50 años. A esta edad aparece la presbicia (“vista cansada” en lengua hispana, que consiste en comenzar a ver mal las cosas próximas, a leer con dificultad y a no poder hacer las manualidades habituales a las que estamos acostumbrados (como cortarnos las uñas, o arreglar un aparato estropeado, o poner bien el tiempo de la lavadora o el horno).
¿Por qué se produce la presbicia?
Sorprendentemente hay varias teorías, pero la mas aceptada es la perdida de flexibilidad de las fibras del cristalino que hacen que el musculo ciliar que lo manipula como una lente deformable (aumentando la potencia del cristalino para ver de cerca y relajándolo para ver de lejos), tenga dificultades para hacerlo y ya no logre obtener la potencia del cristalino necesaria para enfocar los objetos próximos.
La causa principal de la presbicia es la pérdida progresiva de flexibilidad del cristalino. Con el paso de los años este pierde capacidad para cambiar de forma y enfocar los objetos cercanos.
Esta circunstancia es consustancial al ser humano y su periodo evolutivo. Una explicación interesante es que la longevidad actual supera ampliamente la de nuestros antepasados, con lo cual fallan algunos mecanismos de adaptación y no ha dado tiempo al cuerpo humano a desarrollar una evolución paralela. Pero como humanos que somos, hemos desarrollado una tecnología perfecta para solucionar este pequeño problema (y esta capacidad tecnológica es lo que nos define como humanos).
¿Cómo solucionamos la presbicia?
No hemos tenido tiempo de evolucionar en un siglo, pero tecnológicamente somos genios y hemos inventado muchas cosas. Tenemos que usar nuestra tecnología con precisión y aplicada a nuestras necesidades.
La solución clásica son el uso de gafas que, aunque algunas personas las miren con desprecio, son un alarde de tecnología moderna:
– son policarbonatos plásticos que simulan y tienen casi la perfección de cristales,
– tienen alto índice de refracción lo que las hace muy ligeras y a pesar de ello soportan cualquier impacto protegiendo nuestros ojos;
– no se rompen, con lo que no dañaran nunca los ojos, como las frágiles antiguas de cristal;
– su tallado es asombrosamente exacto y su transparencia como la del mejor cristal.
Si no tenemos defectos visuales añadidos pueden ser una gafas muy simples que se utilizan a demanda al principio (y esto es válido para la mayoría de las personas visualmente sanas o al menos con buena vista del lejos entre 45-48 años). En otras personas con defectos visuales añadidos o alta exigencia visual deberemos valorar las gafas mas adecuadas después hacer una consulta y una revisión oftalmológica; generalmente las personas con defectos visuales para lejos que ya usan gafas en la edad de la presbicia pasan a usar gafas progresivas que permiten ver de lejos y de cerca.
¿Y si trabajamos con un ordenador?
Todo depende de las necesidades y de la situación de cada persona; la gente que trabaja sistemáticamente en un puesto informático puede necesitar ver a media distancia y de cerca y requerirá unas lentes “ocupacionales” muy específicas para este trabajo.
¿Y si tenemos aficiones como la costura, dibujo o manualidades que requieran una muy buen visión próxima y tampoco veo perfectamente de lejos?
Este caso de gente que va sin gafa por la calle, viendo suficientemente bien, (pero no perfecto) y de cerca tiene problemas serios de visión y además sus aficiones a lectura o manualidades de todo tipo, tiene que recurrir a las gafas progresivas, naturalmente según la edad, pero es la solución optima a partir de los 50 o como mucho 52 años. Permiten ver de lejos y de cerca con gran precisión.
Pueden estar viendo la TV y leyendo o haciendo punto etc. También son una buena solución para conducir ya que se ve perfecto de lejos y se controlan los indicadores del coche y los mapas que nos guían actualmente. Permiten manejar el móvil con soltura. De hecho las progresivas son las gafas mas usadas y recomendables a partir de una edad y circunstancias visuales.
Tengo 54 años, no veo bien de cerca y de lejos me arreglo mas o menos. No me adapto a las progresivas ¿es normal?
Recomendamos tener calma y entender cómo funciona una lente progresiva. Las lentes progresivas requieren un periodo de adaptación. Durante las primeras semanas conviene mover ligeramente la cabeza para dirigir la mirada hacia el objeto que queremos observar y no utilizar únicamente los ojos. La mayoría de los pacientes se adaptan sin problemas, aunque algunas personas necesitan más tiempo.
¿Qué puedo hacer para adaptarme a las progresivas?
Esta gafa tiene una zona central por donde mirar y hay que acostumbrarse a ello; ¿cómo lo haremos? Imaginando que miramos por el periscopio de un submarino (que hay que mover constantemente para poder ver porque da una visión tubular). Tenemos que mover la cabeza (y no los ojos) y dirigir la mirada con la cabeza al objeto que queremos observar; no mover los ojos; mover la cabeza entera; de esta forma los ojos permanecen siempre en la zona óptica correcta de la gafa.
¿Cómo lo hacemos? Lo básico es comenzar mirando con ellas sentado cómodamente en casa viendo TV y a la vez leyendo; ahí generamos un movimiento automático y fácil de ver lejos cerca moviendo la cabeza de arriba a bajo y resulta gratificante; además si nos levantamos con ellas puestas estamos en un entorno conocido donde las “sensaciones” que pueden dar las gafas progresivas se asumen perfectamente sin crear la sensación de inestabilidad típica de la fase de adaptación.
También se puede conducir con ellas perfectamente desde el primer día; la conducción de vehículos implica una mirada atenta y fija en la dirección de la marcha (sin apenas tener que mirar a los lados) y permite con un mínimo movimiento de cabeza o de ojos ver los indicadores del coche, todo ello con gran nitidez, lo cual resulta gratificante.
¿Por qué yo no me adapto a las progresivas?
Probablemente se ha precipitado en su uso. Lo que no debemos hacer es al salir de la óptica donde hemos comprado las gafas, usarlas inmediatamente y como un niño con zapatillas de deporte ultimo modelo nuevas, subir o bajar escaleras (que nos parecerán un tobogán inclinado y torcido), bajar y subir aceras entre el tráfico agitado de la calle, donde inicialmente calcularemos mal el paso y daremos algún traspiés y enredos parecidos.
Hay que darse un tiempo y usarlas a ser posible sentados y sin movernos (otro entorno ideal es en un ordenador en casa o trabajo) e ir moviéndonos con ellas en sitios conocidos; todo ello hasta acostumbrarnos a mover la cabeza y mirar por el centro de las gafas, (sin mover los ojos para evitar la zonas periféricas de los cristales de las gafas, que son las que dan las sensaciones raras). Esta es mi larga experiencia con las progresivas y funciona.
Soy miope, tengo 52 años y veo bien de cerca sin gafa ¿no tendré presbicia nunca?
Si, la presbicia es independiente. Lo que ocurre es que un miope de entre una y cuatro dioptrías en alguno de los dos ojos, ve de forma natural (tiene su foco natural) a una distancia entre los 25 y 50 cm que es la distancia ideal para ver de cerca. Esta circunstancia permite ver de lejos (con gafa perfectamente bien) y de cerca sin gafa. Pero no se puede ver de cerca CON LA GAFA DE LEJOS PUESTA, hay que quitarla o levantarla o bajarla levemente para poder ver muy bien de cerca. Son los gestos clásicos de los miopes.
No todo son inconvenientes en los pacientes miopes. Llegados los 50 años son los que mejor ven de cerca, pero sin gafas y sobre todo si no llevan lentillas; esto es clave. La gafa se maneja fácilmente (esto lo suelo enseñar a mis pacientes miopes que no han caído en esta particularidad), ya que se puede dejar caer por la nariz e incluso mirar por encima o colocarla en el pelo como diadema. Las lentillas no se quitan y se ponen sobre la marcha con un gesto y en cualquier sitio (requieren un “ritual” de limpieza ordenada que no compensa), y exigen las soluciones clásicas.
¿Siempre ocurre la presbicia a los 45-50 años?
Normalmente si, pero hay excepciones. Hay personas que tienen una excelente visión con gran agudeza visual y una salud envidiable que les permite acomodar o enfocar hasta edades mas avanzadas a los 55 y más años (son una excepción). Y luego hay un grupo de personas que debido a que tienen en uno de los ojos algo de miopía, ve bien de cerca también hasta edades próximas a los 60 años o incluso más y no usan gafa ni de lejos ni de cerca.
Pero estas circunstancias no evitan que sea fundamental una revisión oftalmológica general a los 50 años mas o menos (como revisiones de otros órganos) para comprobar que todo lo demás esta bien.
¿Y no hay otros medios para corregir la presbicia?
Si naturalmente; se pueden utilizar lentillas de contacto bifocales o multifocales según el tipo de ojo, curvatura de cornea y necesidades del paciente. Habitualmente son blandas y de fácil uso y mantenimiento; incluso las hay de un solo uso, para ocasiones puntuales en las que no queramos llevar gafas. Son una gran solución para un grupo de gente entre los 50 y 60 años, en especial personas hipermétropes.
En nuestra experiencia funcionan muy bien para la mayoría de los casos: no dan la precisión de la gafa, pero es suficiente para una vida normal permitiendo ver de lejos y de cerca con un tiempo amplio de uso, que cubre las necesidades laborables y sociales ampliamente. En casa se deben retirar y usar las gafas para que descanse y oxigene bien la cornea. Las actuales lentillas desechables de día o semana son de polímeros excelentes que apenas dan problemas y los hay de muchos tipos y marcas. Todo depende de la disposición y habilidad de la persona para manejarlas.
¿La presbicia seguirá aumentando?
La evolución normal de la presbicia es así. Se comienza entre los 45-50 años, se llega a los 54 con +2.00 D; y se termina entre los 60-65 años con +3.0 D; evoluciona lentamente. Depende de las personas y alguna otra circunstancia que pueden tener los ojos de diferentes personas. Pero sí, lo normal es que a lo largo de 20 años y lentamente la presbicia aumente.
¿Las pantallas y el móvil dañan los ojos? ¿Aumentan la vista cansada o presbicia?
No, en absoluto. En la presbicia, en realidad, la tecnología moderna ayuda con pantallas excelentes de alta definición y móviles con pantallas más grandes que permiten cambiar el tamaño de letra. No afectan para nada a nuestros ojos ni los cansan o agotan. La presbicia evoluciona sola y de la misma manera en un pastor de las montañas que carece de toda ayuda tecnológica y se dedica a mirar a lo lejos y ver si se extravía una oveja que una persona que trabaja en la oficina y usa una tablet para leer en casa.
¿Los ejercicios visuales pueden curarla?
Desde luego que no. Pero sí ayudan mucho a la economía (a veces sumergida) del que los recomienda.
¿Se puede curar la presbicia con algún medicamento?
No, porque no es una enfermedad, es una manera natural de evolucionar del ser humano. No obstante, existe unos intentos en Las Américas (del norte y sur), de instilar gotas de pilocarpina (o algo que lo imita) que estimulan el cuerpo ciliar y pueden incrementar algo en enfoque (¡¡Pero tan solo unas horas!!).
Tras más de un siglo de experiencia con la pilocarpina, sus efectos sobre la presbicia siguen siendo limitados y transitorios. No restaura la capacidad natural de acomodación y, en nuestra opinión, responde más al deseo de evitar gafas que a una verdadera solución del problema.
¿La presbicia y las cataratas son lo mismo?
No. La presbicia o vista cansada, es la pérdida progresiva de capacidad para enfocar de cerca. La catarata es la pérdida de transparencia del cristalino e implica un serio deterioro en la visión y calidad visual de lejos y de cerca. Ambas aparecen con la edad pero con una diferencia sustancial de 30 años; son procesos distintos e independientes.
Tengo presbicia, ¿qué solución es mejor para mí?
Haciendo un esquema podríamos decir que:
| Situación | Solución habitual |
| Ve bien de lejos | Gafas de cerca |
| Usa ordenador muchas horas | Gafas ocupacionales |
| Quiere una sola gafa | Progresivas |
| No quiere gafas | Lentillas multifocales |
| Busca independencia de gafas | Cirugía |
Y luego naturalmente existe la posibilidad de la cirugía, pero es ya otro tema que requiere más explicación.
¿La presbicia se corrige con láser?
No, en ningún caso. Se ha intentado de todo entre los años 2000 y hasta 2015. Lo he vivido en persona, incluso hubo una presentación novedosa y aparentemente prometedora se produjo en un congreso aquí en San Sebastián, que luego resulto un fracaso más. El láser corrige muy bien de forma excelente cierto grado de miopía, pero no la presbicia.

