Tratamiento del Glaucoma con Cirugía

La cirugía se utiliza cuando el glaucoma no se controla suficientemente con otros tratamientos y continúa perdiéndose campo visual. El paciente puede seguir viendo aparentemente bien, pero continúa perdiendo campo visual porque la presión sigue siendo demasiado alta para ese nervio óptico, en ese ojo y en esa persona.

¿Por qué tengo que operarme si veo bien?

Porque la tensión está alta y se sigue afectando el nervio óptico y el campo visual, se sigue perdiendo el capital visual. Hay que actuar antes de que se acabe el capital, luego se acaba la visión y no se recupera. Precisamente porque todavía vemos bien es cuando merece la pena intentar conservar esa visión.

¿Por qué tengo que operarme si no me duele el ojo?

El glaucoma no da síntomas, pero lleva a una ceguera silenciosa, enfermedad traidora.

¿Cuándo se decide que ha llegado el momento de operar?

Cuando se sigue perdiendo campo a pesar de las gotas u otros procedimientos, o por intolerancia a las gotas.

¿Significa que las gotas y el láser han fracasado?

No necesariamente. Simplemente significa que la enfermedad necesita un tratamiento más eficaz para proteger el nervio óptico. Cada fase del tratamiento tiene su momento.

¿La operación recuperará la visión que he perdido?

No. La cirugía no recupera la visión ya perdida. Su objetivo es conservar la visión que todavía mantiene el paciente evitando que el glaucoma siga avanzando.

¿Qué es la EPNP?

La Esclerectomía Profunda No Perforante crea una nueva vía de salida para el humor acuoso sin abrir completamente el interior del ojo. Se conserva una membrana muy fina que permite que el líquido salga de forma gradual. El implante que se coloca (hay varios tipos) ayuda a mantener el espacio y puede favorecer un doble drenaje: subconjuntival y hacia el espacio supracoroideo.

¿Qué es la trabeculectomía?

La trabeculectomía crea una pequeña abertura controlada entre la cámara anterior y el espacio situado bajo la conjuntiva. El humor acuoso sale por debajo de un colgajo de esclera y forma una ampolla de filtración, desde donde se reabsorbe. Es una de las operaciones clásicas del glaucoma y se practica, con numerosas variantes, desde hace más de cincuenta años.

¿Cuál es mejor?

No existe una operación mejor para todos. Cuando las características del ojo lo permiten, puede comenzarse con una EPNP. Si no consigue bajar suficientemente la presión o el glaucoma continúa avanzando, puede ser necesaria una trabeculectomía.

¿Por qué existen tantas operaciones diferentes para el glaucoma?

Porque cada ojo de cada paciente puede necesitar un tratamiento diferente y puede tener características diferentes: la edad, el tipo de ojo, el nivel de avance del glaucoma, otras enfermedades que tenga el paciente, marcan un abanico de opciones quirúrgicas. A cada ojo su opción más adecuada.

¿Puede operarse cada ojo de una manera diferente?

Desde luego que sí. Aunque los cirujanos tenemos tendencia a tener nuestras técnicas a punto y usar las que dominamos y conocemos mejor que funcionan mejor en nuestra experiencia y en nuestras manos; puede haber otras técnicas igual de válidas que las practiquen en otros sitios.

¿Quién decide qué operación necesito?

Normalmente el cirujano con su paciente; se estudia el caso y se hace un planteamiento al paciente.

¿Es una operación parecida a la de cataratas?

Es totalmente diferente desde el punto de vista técnico y de postoperatorio, pero claro las dos son en el ojo y tienen los pacientes que ponerse gotas; en eso se parecen; en lo demás en nada.

¿Qué riesgos tiene no operarme?

Si el glaucoma está avanzado y la tensión sigue alta, puede terminar en una pérdida grave e irreversible de visión.

¿Después de la operación dejaré las gotas?

No es seguro, unas veces se consigue bajar la tensión y detener la progresión sin gotas, otras veces, baja la tensión, pero no lo suficiente y es necesario usar algún colirio para alcanzar la presión objetivo y proteger el campo visual.

¿La cirugía cura definitivamente el glaucoma?

El glaucoma no se cura ni con la cirugía ni con el láser, ni con las gotas ni con otros medios. Se controla y se mantiene la función visual, pero hay que seguir controlando siempre.

¿Necesitaré controles durante toda la vida?

Lo normal es que sí. Si se deja de controlar, con la edad y el paso del tiempo, las cosas cambian y no vamos hacia la juventud. La flecha del tiempo no cambia y nos lleva a situaciones nuevas. Los controles son siempre esenciales en el glaucoma y en otras enfermedades crónicas. Una fractura se puede curar perfectamente. La hipertensión arterial, la diabetes y otras enfermedades crónicas, como el glaucoma, exigen controles.

¿Puede ser necesario volver a operar?

Sí. Con el paso de los años una cirugía puede perder eficacia. Si la presión o el campo visual dejan de estar controlados a pesar de las gotas, el láser o los ajustes realizados, puede ser necesaria una nueva intervención. La decisión depende de cada caso.

¿La cirugía del glaucoma es urgente?

Salvo determinadas situaciones agudas o especialmente avanzadas, en la mayoría de los casos no se trata de una urgencia de horas o días, pero tampoco conviene retrasarla demasiado cuando el especialista considera que el nervio óptico sigue deteriorándose. La decisión busca intervenir en el momento más adecuado para conservar la visión durante muchos años.

Oftalmología Gipuzkoa
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