Tratamiento del Glaucoma con Láser

Un concepto fundamental: el láser no es magia. Y las personas tenemos tendencia a creer o soñar con la magia, la lotería, y cosas maravillosas; son pensamientos positivos y lícitos. Pero el láser no hace magia. Muchas personas lo asocian con algo casi milagroso, pero el láser es simplemente una herramienta médica muy precisa que utiliza luz concentrada para actuar sobre distintos tejidos del ojo. Dependiendo del tipo de láser y del problema que queramos tratar, puede abrir pequeñas zonas, facilitar el drenaje del humor acuoso o realizar otras funciones muy concretas.

¿Cómo usamos el láser en el glaucoma?

Básicamente de dos formas: para cortar el iris y hacer agujeros en el iris que permitan el paso del líquido libremente por el ojo, en los casos de glaucomas de ángulos estrechos y glaucomas agudos. Y para actuar mejorando el funcionamiento del sistema natural de drenaje del tejido que hace de filtro a la salida del líquido acuoso que llena la parte anterior del ojo. Pero también hay otras muchas aplicaciones de muchos tipos de láser en casos concretos y especiales de glaucoma.

¿Cuándo usamos el láser en el glaucoma “normal” de ángulo abierto?

En muchos pacientes el objetivo del láser es reducir o incluso evitar el uso de colirios durante un tiempo. En otros casos sirve para reforzar el tratamiento con gotas o retrasar la necesidad de una cirugía.

¿Se hace en consulta?

Sí, se hace en consulta.

¿Se hace en quirófano?

No, no es necesario.

¿Duele?

Puede molestar un poco y algunos ojos se pueden irritar o inflamar, por eso damos medicación (en forma de colirios) los primeros días.

¿Qué efectos secundarios tiene?

Los efectos secundarios son poco frecuentes. Puede aparecer una inflamación leve, un pequeño aumento transitorio de la presión ocular, una pequeña hemorragia o, excepcionalmente, alguna alteración de la córnea.

¿Se puede hacer láser en lugar de empezar con gotas?

Actualmente es una opción razonable comenzar con un láser en algunos casos donde la indicación sea muy clara. Otras veces no; varía mucho según los ojos.

¿Dura para siempre y se cura el glaucoma?

El glaucoma no se cura, se controla. El láser puede bajar mucho la presión ocular y su efecto puede mantenerse durante años, pero no sabemos cuánto durará en cada paciente. Por eso es imprescindible continuar con los controles.

¿Tengo que hacer controles?

Siempre, independientemente de que esté haciendo el tratamiento con gotas, láser o cirugía. El glaucoma exige control permanente y si se está muy bien (sin perder campo visual) tras haber hecho láser, puede ser cada 6 meses o cada año y si se está regular, cada mes o tres meses.

¿Hay que repetir?

Se puede repetir, pero no es obligatorio ni se repite por sistema. Hay que controlar y según se vea la evolución en los años se puede repetir.

¿Se dejan los colirios?

El objetivo es reducir o incluso retirar los colirios, pero no siempre se consigue.

¿Cuánto dura una sesión?

Poco tiempo, normalmente 30 minutos o menos, incluyendo la preparación del paciente y las gotas previas. El tiempo también depende de la colaboración del paciente.

¿Hace siempre efecto?

No siempre. En algunos ojos consigue una disminución muy importante de la presión, en otros el efecto es moderado y, en un pequeño porcentaje de pacientes, apenas produce cambios.

Oftalmología Gipuzkoa
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